Fitofortificantes

Yesca, GLSD, "Grapevine leaf stripe disease", "enrollamiento clorótico", "resfriado de la vid", "slow dieback", "slow decline", "Phaeoacremonium grape vine decline", Petri, "Black-goo", "young esca", BDA, "Brazo Muerto", "Black Dead Arm" y Verticilium sp.

La yesca es la enfermedad de la madera por antonomasia.

 

Incluso cuando se habla de yesca, la mayoría de las veces se quiere decir enfermedad de la madera en general y viceversa.

En la actualidad se recomienda no especificar la enfermedad en particular, siendo más correcto hablar de enfermedades de la madera o enfermedades vasculares.

Aquí nos hemos visto obligados a separar y agrupar las diversas enfermedades, no sólo por su distinta sintomatología, sino porque los momentos de aplicación, productos, dosis y frecuencias en el tratamiento de las mismas es distinto. Consideramos por ello que no se deben englobar en un mismo conjunto.

1.- DescripciónLas enfermedades yesca, GLSD, "grapevine leaf stripe disease", "enrollamiento clorótico", "resfriado de la vid", "slow dieback", "slow decline", "Phaeoacremonium grape vine decline", Petri, "Black-goo", "young esca", BDA, "Brazo Muerto" y "Black Dead Arm" son un grupo, sobre el que, entre otras diferencias, las aplicaciones son menos agresivas que sobre las demás enfermedades de la madera con las que trabajamos desde fitofortificantes, aunque a diferencia de las demás, se requiere de una mayor constancia en su control. La etiología de la yesca es más compleja que la de eutipiosis y muy distinta que la de Armillaria mellea o Cylindrocarpon sp. El término yesca se utiliza generalmente para designar un complejo de enfermedades (Mugnai et al. 1999; Graniti et al. 2000; Surico et al. 2006). La presencia de los patógenos vasculares Phaeomoniella chlamydospora (W. Gams, Crous,  M.J. Wingf. y L. Mugnai) Crous y W. Gams y Phaeoacremonium spp. (principalmente Phaeoacremonium aleophilum W. Gams, Crous, M. J. Wingf. Y L. Mugnai) (Surico 2009) pueden causar los síntomas típicos de "hojas con rayas de tigre", recientemente denominado "enfermedad de la raya de la hoja de vid" (GLSD o Grapevine leaf stripe disease) o "yesca crónica".  El aspecto de la descomposición de la madera provocado por la yesca es visible como una podredumbre blanca dentro de los troncos y cordones infectados; estos síntomas son causados, en los países europeos, por el hongo basidiomiceto, Fomitiporia mediterranea M. Fischer, (Fischer, 2006). En vides adultas que expresan los síntomas de "hojas con rayas de tigre", la pudrición blanca de la madera se asocia a menudo con otras necrosis (Mugnai et al. 1999; Surico et al. 2006; Calzarano y Di Marco, 2007; White et al. 2011). Cuando la GLSD se asocia con el deterioro de la madera, se puede hablar de la forma crónica de la yesca, o "yesca propiamente dicha" (Graniti et al. 2000). La apoplejía, marchitamiento repentino de la vid, yesca rápida, o decaimiento de la vid, que se produce en verano, se considera generalmente como la forma grave de la yesca, o también llamada "yesca aguda"; la cual termina en la muerte parcial o total de la planta (Mugnai et al. 1999; Surico et al. 2006). Este síntoma también puede estar asociado, tanto con la necrosis en forma de cuña en el tronco o en el brazo, como con la presencia de una gran proporción de tejido muerto no funcional (Luque et al. 2009). La apoplejía está causada por:.- Aspectos bioquímicos, provocados por toxinas de origen fúngico (Sparapano et al. 2000, Letousey et al. 2010, Bertsch et al. 2013) que implican, a su vez, la producción y acumulación de metabolitos secundarios vegetales (Troccoli et al. 2001)..- Aspectos biofísicos, provocados tanto por el daño biológico del hongo (por su simple presencia o por simultanearse con sus toxinas), por la respuesta vegetal  (Sparapano et al. 2001, Santos et al. 2006), así como por el daño físico provocado por la obstrucción de las hifas y por la defensa vegetal mediante la producción de tilosis y gomas (Zimmermann, 1983) en el interior del sistema vascular, que conlleva cavitaciones cuando la demanda de flujo de savia es notable. ----------------------Ir atrás Ir arribaEl enrollamiento clorótico es uno de los síntomas que primero se observan en parcelas afectadas por estas enfermedades. Externamente se presenta un engrosamiento de las hojas y clorosis, con brotes de menor vigor y entrenudos más cortos que lo habitual. A nivel interno, al cortar los brazos de plantas enfermas, se observan dos tipos de pudrición de la madera, una blanca amarilla de consistencia blanda, y otra parda y dura.|<<<>>>|1 - 7 Generalmente en la temporada de lluvias y con humedad elevada también es posible observar cuerpos fructíferos sésiles blanco amarillos y de aspecto aterciopelado. Por parte de la comunidad científica se presentan discrepancias respecto a estos síntomas, por una parte definidos como enfermedad en si y unida a estos hongos fitopatógenos (Fomitoporella vitis) y por otra reconocidos como síntomas de una enfermedad vírica llamada GLD.---------------------- Ir atrás Ir arribaLa enfermedad de Petri, al contrario que la yesca, ocurre principalmente en plantas jóvenes de menos de cinco años de edad (Halleen et al. 2003), observándose también en plantas de mayor edad. Esta enfermedad fue descubierta por Lionello Petri en Italia en 1912 (Petri 1912). Es una enfermedad omnipresente. De manera tradicional se ha considerado a la enfermedad de Petri como la precursora del resto de tipos de yesca arriba descritos; si bien, también se ha observado que las especies propias de esta enfermedad pueden ser suficientemente agresivas como para generar daños similares a los observados en otras enfermedades de la madera. La sintomatología externa es de plantas débiles, con desarrollo limitado, entrenudos cortos, follaje muy poco desarrollado, de aspecto enrollado y clorótico (enrollamiento clorótico) o incluso necrótico. Estos síntomas pueden, finalmente, conducir a la muerte de toda la planta que, en ocasiones, incluso no llega ni a brotar.  A nivel interno, lo más característico de esta enfermedad son la formación de diversas punteaduras de color oscuro o incluso negro (más o menos agrupadas, transversalmente rodeando la médula como si fuera un anillo y longitudinalmente en forma de estrías oscuras) y membranas que produce la planta a nivel de xilema. Estas estructuras son los mecanismos de defensa que la planta sintetiza para controlar la enfermedad, observándose de forma más generalizada en la zona basal del portainjerto, aunque pueden aparecer en todas las áreas lignificadas (desde el portainjerto hasta la variedad). También se pueden observar en los cortes que la planta genera, con el tiempo, un exudado gomoso de color oscuro o negro.  Las especies asociadas a la enfermedad de Petri son del género Phaeoacremonium y Phaeomoniella chlamydospora son las responsables de causar la enfermedad de Petri. Dentro del género Phaeoacremonium se han descrito, hasta la fecha, 13 especies asociadas a la enfermedad de Petri, éstas son: Phaeoacremonium angustius W. Gams, Crous & M.J. Wingf., Phaeoacremonium australiense L. Mostert, Summerb. & Crous, Phaeoacremonium austroafricanum L. Mostert, W. Gams & Crous, Phaeoacremonium inflatipes L. Mostert, Summerb. & Crous, Phaeoacremonium iranianum L. Mostert, Gräf., W. Gams & Crous, Phaeoacremonium krajdenii L. Mostert, Summerb. & Crous, Phaeoacremonium mortoniae Crous & W. Gams, Phaeoacremonium parasiticum (Ajello, Georg & C.J.K. Wang) W. Gams, Crous & M.J. Wingf., Phaeoacremonium scolyti L. Mostert, Summerb. & Crous, Phaeoacremonium subulatum L. Mostert, Summerb. & Crous, Phaeoacremonium venezuelense L. Mostert, Summerb. & Crous, Phaeoacremonium viticola J. Dupont y la anteriormente mencionada Phaeoacremonium aleophilum. Esta última especie es la más importante del grupo, pues se aísla con bastante más frecuencia que el resto (Dupont et al. 2000; Moster et al. 2006).---------------------- Ir atrás Ir arribaLa BDA (Black Dead Arm, Brazo Muerto) fue descubierta por Lehoczky en Hungría en 1974 (Lehoczky 1974). Es una enfermedad omnipresente y de características casi idénticas a las propias de yesca pues más que el agente causal, es la expresión o la sintomatología la que varía de una a otra enfermedad: Botryosphaeria obtusa (Schwein.) Shoemaker (anamorfo Sphaeropsis malorum Berk.) se considera agente causal de la BDA (Lehoczky 1988), aunque otros autores también han descrito la presencia de otras especies de la familia Botryosphaeriaceae (Crous et al. 2006; Phillips et al. 2007) como en el caso de Botryosphaeria obtusa en vides con síntomas típicos de yesca (Mugnai et al. 1999).  Los primeros síntomas en la parte aérea se observan en primavera y se manifiestan durante todo el ciclo del cultivo. Éstos aparecen primero en las hojas basales de las ramas y luego se extienden al resto. Existen, al igual que en yesca 2 tipos de BDA: BDA crónica y BDA rápida, pero causando siempre la caída prematura de las hojas (Larignon et al. 2001; Dubos, 2002). En la forma rápida se produce una defoliación rápida de las ramas acompañado por un desecamiento de las flores o frutos. En algunas de estas ramas pueden permanecer algunas hojas en la punta, pero la mayoría muere y cae al suelo. A su vez, la forma crónica se caracteriza por el desarrollo de manchas foliares de color rojo-oscuro (variedades tintas) o amarillo-naranja (variedades blancas) en la lámina o margen de las hojas. Con el tiempo colapsan formando grandes zonas deterioradas que muestran diferentes patrones de necrosis, produciéndose luego la caída de muchas de ellas (Larignon y Dubos, 2001). Paralelamente, las flores y frutos pueden marchitarse.  Internamente, se observan necrosis sectoriales de color oscuro y consistencia dura que comienzan en la base de las ramas afectadas y se extienden hacia abajo, hacia la zona del injerto. Estas necrosis están generalmente asociadas a un corte de poda u otra herida. Muchas veces, este síntoma se confunde con el causado por Eutypa lata, si bien la necrosis en BDA acaba superando el eje y por tanto deformando el "quesito" típico de la eutipiosis y además no provoca deformidades foliares relevantes. En las zonas afectadas se forman numerosos cuerpos fructíferos de color negro, solos o agrupados, que corresponden a las estructuras reproductivas del patógeno. Las primeras especies asociadas al brazo muerto fueron Diplodia mutila (Fr.) Mont. y Diplodia seriata De Not. (Larignon y Dubos, 2001). Posteriormente, además de las anteriores, se describió Botryosphaeria dothidea (Moug.:Fr.) Ces & De Not. (anamorfo Fusicoccum aesculi Corda) (Phillips, 1998), que fue después dividida en tres especies: Neofusicoccum parvum (Pennycook & Samuels) Crous, Slippers & A.J.L. Phillips, Neofusicoccum luteum (Pennycook & Samuels) Crous, Slippers & A.J.L. Phillips y Botryosphaeria dothidea (Phillips, 2002). Actualmente, además de las anteriores, en las diferentes zonas vitícolas del mundo se han descrito otras especies asociadas al brazo muerto: Neofusicoccum australe Slippers, Crous & M.J. Wingf., Neofusicoccum ribis (Grossenb. & Dugg.) Crous, Slippers & AJL Phillips, Neofusicoccum viticlavatum Niekerk & Crous, Neofusicoccum vitifusiforme Niekerk & Crous, Dothiorella iberica A.J.L. Phillips, Luque & Alves, Dothiorella sarmentorum A.J.L. Phillips, Alves & Luque, Dothiorella viticola A.J.L. Phillips & Luque y Lasiodiplodia theobromae (Pat.) Griff. & Maubl., Bull. (van Niekerk et al. 2004; Martos y Luque, 2004; Martin y Cobos, 2007; Phillips, 2008). ---------------------- Además de estas especies y enfermedades descritas dentro del grupo "yesca", englobamos también otro patógeno fúngico como es el caso de Verticilium sp. pues el mismo tratamiento es capaz de controlar también esta especie fúngica.---------------------- La descripción que se realiza en esta página, centrada en su inmensa mayoría a la yesca de la vid, es perfectamente extrapolable a otras "yescas" que se han descubierta y se descubren en la actualidad en otras especies leñosas como kiwi, olivo, pistacho, roble... (Carlucci et al. 2015, Moral et al. 2017) pues intervienen, en la práctica, los mismos organismos causantes y su sintomatología es muy similar. Ir atrás Ir arribaContactar2.- Metodología de TratamientoEste grupo de enfermedades presenta una serie de similitudes patológicas y fisiológicas que permiten realizar tratamientos idénticos tanto cuando aparecen de forma individualizada como cuando aparecen varias de ellas a la vez.La metodología contra estas enfermedades tiene como destino el control del crecimiento de los hongos internos y (por obligación) también de manera simultánea la formación de tejido vascular nuevo.El tipo de aplicación varían en función del fin: Tratamiento curativo contra yesca Este tratamiento contra la yesca (el grupo de enfermedades descrito) se realiza mediante la aplicación simultánea de un fitofortificante con acción fungicida diseñado para optimizar tanto su movilidad descendente como su movilidad a través del parénquima asociado a los tejidos vasculares. Este producto fitofortificante va unido a un pack enzimático vegetal que por actuar sobre los meristemos (primarios y secundarios) provoca una triple respuesta: el forzado de nuevos brotes (véase la Respuesta a los tratamientos en el Control de las Enfermedades de la Madera) la mejora de la movilidad y la formación acelerada de tejido vascular nuevo (mejora de la calidad del brote, ver video explicativo). El Programa Curativo contra yesca se realiza con elevada frecuencia e intensidad moderada para así mejorar la acción fungicida, limitar la transformación en esporas y evitar así, la reinfección y/o propagación de los hongos. El Programa Curativo se realiza desde que los tallos tienen 10-15cm. Posteriormente, en floración se realizan aplicaciones frecuentes hasta momentos posteriores al tamaño guisante. A nivel de parcela es recomendable que las aplicaciones se realicen sobre la parcela al completo pues una vez implantados estos patógenos su expansión es constante en el conjunto de la parcela. Tratamiento preventivo o de mantenimiento contra yesca El Programa Preventivo o de Mantenimiento se aplica normalmente a partir de la segunda campaña de tratamientos. El Programa Preventivo consiste en la reducción de la intensidad de las aplicaciones de los diversos fitofortificantes (menor dosis de productos fitofortificantes). Es decir, se realiza con baja frecuencia e intensidad moderada para evitar la germinación de las esporas presentes en el área de trabajo, tanto fuera como dentro de la planta. El Programa Preventivo o de Mantenimiento se realiza desde que los tallos tienen 10-15cm. Posteriormente, en floración y en tamaño guisante se realizan sendas aplicaciones y  otra 15 días antes del envero. A nivel de parcela las aplicaciones de este Programa se realizan sobre la parcela al completo. En ambos programas es importante realizar una aplicación foliar post-recolección para de esta forma proteger las heridas que se realizan durante la poda en seco o de invierno. En esta aplicación se utiliza un fitofortificante con acción fungicida de elevada capacidad de penetración y alta persistencia en el tiempo. En función de la respuesta durante la campaña, este producto se puede mezclar con el mismo pack enzimático vegetal utilizado durante la fase de crecimiento de la planta. Debido al ciclo fúngico y a la presencia de estructuras de resistencia, se hacen necesarios los tratamientos preventivos o de mantenimiento para de esta forma evitar futuros desarrollos y/o germinaciones. Véase esporas  Ir atrás Ir arribaContactar3.- Resultados de la Aplicación de los TratamientosLos resultados obtenidos mediante la aplicación de los tratamientos contra yesca programados con estos fitofortificantes, demuestran que: 1.- Los productos aplicados son eficaces para el control de todas las enfermedades de la madera descritas. En todas las parcelas tratadas se han observado respuestas de recuperación. 2.- El ritmo de recuperación es dependiente de dos aspectos:.- la intensidad del daño existente previo al inicio de los tratamientos..- la formación del viñedo. En los vasos la respuesta es más lenta que en el resto de formaciones. 3.- La recuperación es intensa y continua a lo largo de las campañas. La intensidad de la recuperación puede provocar una sobrevigorización de las plantas no interesante en el cultivo de vid para vinificación de calidad (continuar leyendo). 4.- La recuperación conlleva la homogeneidad de la parcela a lo largo de los diversos estadios vegetativos. 5.- En líneas generales, la valoración visual realizada mediante personal cualificado es suficiente para dictaminar el daño inicial de la parcela a tratar. 6.- Es imprescindible el control técnico tanto a nivel visual como de laboratorio que permita detectar los indicios de recuperación y su regulación precisa y exhaustiva (punto 3 de conclusiones) 7.- Debido a las estructuras de resistencia que presentan estos hongos y tal y como se menciona en la metodología que debe realizarse tras el control de la enfermedad (Programa Preventivo), es obligatoria la aplicación de tratamientos de mantenimiento. En los análisis realizados en plantas recuperadas procedentes de parcelas tratadas (como ocurre en cualquier otro tratamiento antifúngico; sea a través de fitofortificantes, fitosanitarios...), sigue habiendo presencia de esporas, pues estas estructuras de resistencia nunca son eliminadas y por tanto se debe continuar realizando el control para evitar posibles germinaciones y por ende rebrotes de la enfermedad. 8.- Para que los individuos que se utilizan para reponer las parcelas afectadas no sufran decaimiento alguno, debe modificarse el Programa de Trabajo (curativo o preventivo), mediante la aplicación de fitofortificantes al suelo.En la siguiente imagen se puede observar plantas repuestas entre las presentes en la parcela. La reposición comenzó en la tercera campaña de aplicaciones, continuando en las siguientes 2 campañas hasta tenerla completa:Gracias a la aplicación del tratamiento curativo los individuos que se utilizan para reponer las parcelas afectadas no sufren decaimiento alguno 9.- La eficacia de estos tratamientos fitofortificantes contra las enfermedades de la madera se debe no sólo al efecto antifúngico sino a la capacidad de renovar tejidos, es decir, a la posibilidad que brindan para el desarrollo acelerado de tejido vascular nuevo (ver video explicativo). Este aspecto es clave para conseguir ritmos de mejora tan elevados como los que se observan. Un ejemplo de esta respuesta, utilizado ahora como metodología de trabajo y, en su momento, para ajustar mezclas, dosis y frecuencias, ha sido la aplicación de estos fitofortificantes en el tratamiento del daño ocasionado por el granizo. Cuando se aplican estos activadores orgánicos en parcelas dañadas por pedrisco, la cicatrización de las heridas es asombrosamente rápida (ver información al respecto), pudiéndose determinar cómo aquellas partes del floema y xilema dañados por los golpes vuelven a tener actividad normal en un plazo inferior a 21 días (ver información al respecto), del mismo modo que se forma una capa protectora, "la cicatriz", por la activación meristemática en el anillo de felógeno.Ir arribaIr atrás Contactar

 

Preguntas y respuestas sobre la curación de las enfermedades de la madera

 

¿Cuánto cuesta realmente mantener plantas afectadas por estas enfermedades en mi parcela?

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera durante la primera campaña

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera a lo largo de los años

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera ¿cómo se renuevan las plantas?

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera comparación parcela tratada vs. No tratada

 

Ver Bibliografía de interésBertsch, C., Ramírez‐Suero, M., Magnin‐Robert, M., Larignon, P., Chong, J., Abou‐Mansour, E., Fontaine, F. 2013. Grapevine trunk diseases: complex and still poorly understood. Plant Pathology, 62(2): 243-265. Carlucci A., Lops F., Cibelli F., Raimondo M.L. 2015 Phaeoacremonium species associated with olive wilt and decline in southern Italy. European Journal of Plant Pathology 141 (4): 717-729 Calzarano F., Di Marco S., 2007. Wood discoloration and decay in grapevines with esca proper and their relationship with foliar symptoms. Phytopathologia Mediterranea 46: 96-101. Crous W.P., Slippers B., Wingfield M.J., Rheeder J., Marasas W.F.O., Phillips A.J.L., Alves A., Burgess T., Barber P., Groenewald J.Z. 2006. Phylogenetic lineages in the Botryosphaeriaceae. Studies in Mycology 55: 235-253. Dubos B. 2002. Maladies cryptogámiques de la vigne. Éditions Féret. Bordeaux. 207 pp. Dupont J., Laloui W., Magnin S., Laringnon P., Roquebert M.F. 2000. 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